¿Cómo cambiar tu alimentación y no volver a los malos hábitos?

¿Cómo cambiar tu alimentación y no volver a los malos hábitos?


Los alimentos nos permiten tener energía durante el día y cada tipo tiene diferentes propiedades que ayudan a nuestro cuerpo con diferentes funciones. ¿Pero qué pasa cuando hay un desbalance? Sea que hay un exceso de cierto tipo de alimentos o restringimos por completo otros, todo tiene un efecto en nuestra salud y consecuencias en el funcionamiento de nuestros órganos a corto, mediano y largo plazo.  Es por esto, que lo importante es conseguir un balance en la nutrición, de acuerdo a nuestra edad, actividad física y salud general.

Aquí te dejamos algunos consejos para que puedas cambiar tu alimentación, logres una nutrición balanceada y la puedas mantener en el tiempo:

  1. Deja de realizar dietas milagrosas, restrictivas o que te obligan a comprar productos extremadamente especiales.  Nuestra naturaleza es muy generosa y nos ha dado una variedad de alimentos ricos en vitaminas y minerales que pueden ser suficientes para una buena salud.
  2. Antes de cambiar tu alimentación, acude a un experto.  Un nutricionista te permitirá entender a fondo cuáles pueden ser las mejores opciones de comidas según tus gustos, hábitos y costumbres.  Seguir su guía personalizada, será la mejor opción.
  3. Como mencionamos anteriormente, cada grupo de alimentos tiene diferentes funciones y beneficios para el cuerpo, por lo que eliminarlo por completo de la dieta puede ser perjudicial.
  4. Planifica con anterioridad lo que vas a comer.  Con esto, tus visitas al supermercardo serán más precisas, los snacks que llevarás a la oficina serán de mejor calidad y nunca pasarás hambre.  Eso significa que no tendrás el impulso de comer “cualquier cosa”.
  5. Ten a la mano agua siempre.  A veces confundimos hambre con sed, por lo que tener agua siempre cerca, además que nos permite estar hidratados, también nos ayuda a eliminar la ansiedad de comida.
  6. No comas todo lo que está en el plato solo porque está en el plato. A veces comemos sin tener hambre.  Mastica bien y pregúntate si de verdad quieres seguir comiendo o si ya estás lleno.  

Recuerda que lo más importante es comer de todo, sin sentir culpa, sin pensar que hay algo que está mal.  Si tienes alguna enfermedad del cerebro o corazón, debes seguir al pie de la letra lo que diga tu médico y acompañar estos hábitos siempre con actividad física diaria y descanso suficiente. El éxito de tu vida saludable está en las buenas decisiones que tomes hoy.