El síndrome del impostor

El síndrome del impostor: un fenómeno común que podemos superar


La situación es frecuente:  En tu trabajo, tu jefe te promueve o te piden un trabajo con mayor responsabilidad de la que te crees capaz.  Crees que no eres merecedor y que tu preparación no estará a la altura de las exigencias que requiere este nuevo cargo.  ¿Te suena familiar?  

Es probable que todas las personas se sientan así en su vida laboral en algún momento, pero si esto llega a ser recurrente y si te impide avanzar en tu carrera profesional, es importante identificarlo y tratarlo, para saber las razones por las que te sientes así.  Esta inseguridad se puede deber a diferentes razones:

  • Mucha exigencia familiar desde la infancia.
  • Estereotipos de género: en general, las mujeres suelen sufrir este síndrome más que los hombres.
  • Ser autoexigente.
  • Sentirse abrumado por la competencia y el éxito de los demás.

Las personas perfeccionistas o individualistas, suelen sufrir mucho por este síndrome ya que creen que si piden ayuda, demostrarán su debilidad o desconocimiento.

Es importante confiar en nuestras capacidades, en lo que las otras personas ven en nosotros y en que podemos pedir ayuda en cualquier momento.  En todo trabajo, el equipo es fundamental para lograr metas y disfrutar del camino es indispensable para lograr el balance en el trabajo.  

Si estamos seguros que damos lo mejor de nosotros en el trabajo y pedimos ayuda o hacemos preguntas, lo más probable es que logremos los objetivos que se nos han encomendado.  Las grandes mentes, suelen escuchar otras opiniones, suelen estar abiertos a aprender nuevas cosas y no se cierran ante críticas constructivas.  El liderazgo, no implica un camino sin dudas,  pero no podemos ser los primeros en sabotearnos nuestros avances.

La meditación, puede ayudar a tomar decisiones, ya que mientras tengamos nuestra mente en paz, seremos mejores para ver el panorama completo de las cosas.